Terapias de futuro con animales

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terapias con delfines 3

Los delfines como terapia: ellos nos transmiten sus sonidos de ondas alfa a través de su “ecolocalización”, es decir, mediante el recurso con que la naturaleza les ha provisto para capturar presas y reconocer su entorno. De su “sonar” salen sonidos que influyen directamente en nuestro sistema nervioso, primero nos escanean para ver cómo estamos, de una manera “holística”, es decir, en nuestras tres dimensiones, corporal, mental y también en nuestro sistema de valores. Y si el momento es adecuado comenzarán a mandar ondas capaces de equilibrarnos y hacernos sentir muy bien, muy a gusto.
Los delfines son seres simpáticos, alegres e inteligentes que se utilizan, sobre todo, en terapias con niños autistas.
El autismo tiene buenos resultados cuando han sido tratados con animales como terapia en especial con delfines

junio 13, 2008 Posted by | Uncategorized | Deja un comentario

junio 11, 2008 Posted by | Uncategorized | Deja un comentario

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BURROS DE TERAPIA

El uso de animales para terapias es algo relativamente nuevo en nuestro país, pero no así en Estados Unidos, Francia o Alemania, quienes han descubierto sus bondades desde hace mucho tiempo.

Dentro de los “terapeutas” más antiguos se encuentran las mascotas tradicionales (perros y gatos), posteriormente se han incorporado los delfines y los caballos y  ya es tiempo de añadir a la lista al burro.

En general, los beneficios que se han observado en el contacto terapéutico con animales son: aumento de la relajación, la aceptación de uno mismo, eliminación de los miedos, olvidar los problemas o no  tenerlos presentes de una manera tan angustiosa, vivir mejor y mas puramente el presente, mejorar la atención, observación y concentración, mejorar la comunicación verbal y sobre todo la no verbal, calmar los sentimientos agresivos, aumentar la sensación de sentirse querido y aceptado tal y como se es, adquirir y hace evolucionar la inteligencia emocional y ayudar a superar momentos de gran tensión.

La asinoterapia -terapia con burros-  “es una alternativa terapéutica que se desarrolla en diferentes países desde los años 50. Los estudios demuestran que es beneficiosa en el cuidado y tratamiento de personas  con problemas físicos y mentales. Concretamente revelan que el contacto repetitivo con burros mejora el equilibrio, contribuye al desarrollo de los músculos finos y, gracias a la interacción con el animal, se estimula el vocabulario, se reduce la hiperactividad en los niños, la falta de atención, etc.

Consiste en tocar al animal, se hace a través de la exploración de su cuerpo, de estar en contacto con él y sus necesidades (alimentación, cepillado y paseos), en este punto la comunicación directa verbal y no verbal que se establece, las caricias, contemplación y admiración estimulan favorablemente. Los canales auditivos y visuales son importantes, pero el kinestésico (táctil-emocional) es quizá el que mayor impacto terapéutico produce. Se practican ejercicios al lado y arriba del burro, dependiendo de las necesidades de cada persona. Este tipo de programas debe ser completamente individualizado y facilitado por profesionales.

En la experiencia que ha habido se ha dirigido a niños desde los 7 a los 14 años. Los mejores resultados se están obteniendo en situaciones de hiperactividad, nerviosismo, depresión, falta de concentración, timidez excesiva, dificultades de comunicación y/o de expresión emocional, trastornos alimentarios, enfermedades psicosomáticos, fobias, etc…

Los beneficios de la interacción con los animales están más que comprobados, son una fuente inagotable de cariño, compañía y efectos positivos para la salud. La presencia de una mascota en casa y/o el contacto regular con animales relaja, libera tensión y aumenta la autoestima. Además permite desarrollar un nivel de comunicación y entendimiento diferente al  habitual, que tiene repercusiones favorables incluso en planos profesionales, como puede ser el trabajo en equipo, empatía, tolerancia, etc…

Por esto y muchas cosas más, consideremos la compañía de nuestras mascotas como un aliado para nuestra salud. Y si se tiene algún problema físico y/o mental, considere la posibilidad de una zooterapia asistida por profesionales, muchas veces el sentir el cariño y compañía de un ser que no exige nada ni cuestiona o presiona, puede ser más útil que muchos frascos de pastillas y demás tratamientos químicos.

 

junio 9, 2008 Posted by | Uncategorized | | Deja un comentario

PERROS PARA AYUDA DE DISCAPACITADOS

Un ayudante para los discapacitados

Los perros de asistencia fomentan la integración social y laboral de las personas minusválidas ■ Las asociaciones intentan crear una legislación que equipare a estos canes con los que ayudan a los ciegos José D. Rocamora (AEPA)

MADRID- «Raysa no sólo me ha aportado ayuda física, también ha significado una integración social y, lo que es más importante, a través de ella he conseguido una integración laboral». Estas son las palabras de Agustín González, con una discapacidad superior al 65 por ciento, vive en una silla de ruedas. Raysa es la sombra que le acompaña a todas partes, pendiente siempre de prestarle la ayuda que necesita. Lo peculiar es que Raysa es un bulldog: el perro de asistencia de Agustín. Al igual que los perros guía son los ojos de un ciego, los perros de asistencia son un importante apoyo psicológico para los discapacitados, además de una importante ayuda para la inserción social y laboral de estas personas: «Tú vas por la calle con un perro y tienes la capacidad de relacionarte con personas que, de lo contrario, nunca conocerías». Pese a que en países de Estados Unidos y Europa las asociaciones de perros de asistencia ya llevan algunos años funcionando, en España todavía no se han consolidado y siguen sin contar con profesionales con gran experiencia en el adiestramiento de este tipo de perros. Por ello, para fomentar esta labor, Pfi zer, la Fundación Adecco y la Asociación Española de Perros de Asistencia han presentado esta semana un proyecto común que consiste en una dotación económica para la preparación de tres perros de asistencia que serán entregados a personas con discapacidad. Los perros están entrenados para abrir un cajón, acercar objetos, ayudar a quitar la ropa a sus dueños… Acciones cotidianas que para un discapacitado, en ocasiones, se convierten en una auténtica odisea. Belén Fernández, presidenta de AEPA en Madrid, nos cuenta que este adiestramiento se lleva a cabo de manera individualizada para adaptar al animal a las necesidades de cada persona. Uno de los casos que han tenido es el de una mujer con distrofi a muscular que vivía atemorizada por el miedo a quedarse encerrada en su casa. Sólo podía mover el joystick de su silla de ruedas, de ahí la difi cultad para abrir una puerta. AEPA le ofreció un perro de asistencia preparado para abrir y cerrar puertas que no sólo dio tranquilidad a esta ciudadana, sino también, más autonomía. El proceso de adiestramiento de estos perros, que dura alrededor de seis meses, se divide en tres etapas: una primera de socialización, seguida de una fase de obediencia y, finalmente, la enseñanza de habilidades específi cas. «La recompensa al animal es un factor importante en el proceso de aprendizaje. El castigo nunca es Raysa ayuda a Agustín a quitarse la chaqueta Jesús G. Feria favorable puesto, que no ayuda a crear un vínculo de confianza entre la persona y el animal», cuenta Fernández. Cambio de la legislación A diferencia de lo que ocurre con los perros de guía, los perros de asistencia no tienen permitido el acceso a lugares públicos. Sólo en Galicia, País Vasco, la Comunidad Valenciana y Castilla y León hay una legislación que equipara a los perros de asistencia con los perros guía. Belén Fernández explica que, hasta el momento, se solicitan licencias a nivel municipal, pero están trabajando por lograr una legislación nacional. Estos perros son fundamentales para el día a día de los discapacitados. Son algo más que una mascota. Son, sin dudarlo, el mejor amigo del hombre. Están entrenados para abrir un cajón, acercar objetos, abrir la puerta o encender la luz Estos animales sólo tienen el libre acceso a lugares públicos en cuatro comunidades Mía cobija a la pequeña Dana mientras ésta duerme Mía, una hembra de bulldog inglés se sentía muy sóla en casa, porque sus dueños pasaban muchas horas fuera. Por este motivo su dueña, Macarena Carmona, decidió buscarle una amiga, Dana. Cuando la pequeña llegó a casa, Mía se mostró un poco extrañada, pero desde el primer momento se hicieron inseparables. «No se pueden separar ni un segundo», afi rma Macarena. De hecho, la foto la tomó al día siguiente de la llegada de Dana. Aunque son unos animales muy buenos, su dueña reconoce que Mía, de año y medio, es más nerviosa, mientras que Dana, aunque le sigue el juego, al ser todavía un cachorro parece más tranquila. «A Mía no le gusta que Dana coja sus juguetes», confi esa Macarena, sin embargo, cuando Dana ignora los juguetes es Mía la encargada de acercárselos para que juegue. A esta peculiar pareja de canes, no les gusta estar a solas, de hecho más de una vez han detrozado zapatillas e incluso se han comidos «las paredes», y no por falta de calcio. 34 • Sociedad Sábado. 26 de abril de 2008 • LA RAZÓN

 

 

junio 9, 2008 Posted by | Uncategorized | Deja un comentario

FUNDACION DE AYUDA SOCIAL CON PERROS

La Fundación Bocalán del Perro de Ayuda Social surge para dar acogida al proyecto de instrucción del perro de servicio y terapia asistida con animales, donde se encuentran integrados:
Instructores de perros guía y perros de servicio, miembros de ADI
Instructores formadores oficiales de la Real Sociedad Canina
psicólogos, pedagogos y expertos en comunicación
todos ellos con una amplia experiencia en el trato con personas especiales y en el entrenamiento de perros con utilidad para la sociedad. Instructores, psicólogos y terapeutas, trabajan de forma conjunta para no descuidar ninguna de las áreas implicadas en la entrega de un perro de servicio.

Esta fundación tiene como finalidad promover y divulgar actividades sociales con perros, especialmente la formación de perros de asistencia y terapia asistida con animales. Para ello, hemos adquirido el compromiso de formar anualmente 30 perros de asistencia que son cedidos de forma totalmente gratuita a personas con discapacidades que necesiten de sus servicios.

Con esta aportación se pretende facilitar a las personas con discapacidades una herramienta técnica que les permita aumentar su autonomía personal. Según demuestran los estudios realizados por diversos hospitales y asociaciones de discapacitados de todo el mundo, las personas en posesión de un perro de asistencia aumentan su grado de independencia de forma notable ya que este animal es capaz de cubrir las tareas en las cuales el usuario está incapacitado total o parcialmente: abrir puertas, recoger objetos del suelo o de lugares inaccesibles, encender luces, llamar al timbre, arroparles etc.

Esta fundación tiene como finalidad promover y divulgar actividades sociales con perros, especialmente la formación de perros de asistencia y terapia asistida con animales. Para ello, hemos adquirido el compromiso de formar anualmente 30 perros de asistencia que son cedidos de forma totalmente gratuita a personas con discapacidades que necesiten de sus servicios.

Con esta aportación se pretende facilitar a las personas con discapacidades una herramienta técnica que les permita aumentar su autonomía personal. Según demuestran los estudios realizados por diversos hospitales y asociaciones de discapacitados de todo el mundo, las personas en posesión de un perro de asistencia aumentan su grado de independencia de forma notable ya que este animal es capaz de cubrir las tareas en las cuales el usuario está incapacitado total o parcialmente: abrir puertas, recoger objetos del suelo o de lugares inaccesibles, encender luces, llamar al timbre, arroparles etc.

 

 

junio 9, 2008 Posted by | Uncategorized | , | Deja un comentario

LA ZOOTERAPIA

Autor: Fernando Borcel

La zooterapia es una metodología que involucra a los animales en la prevención y tratamiento de patologías humanas, tanto físicas como psíquicas.

La aplicación de esta técnica se ha ido generalizando paulatinamente en el mundo como consecuencia de la inmensa utilidad médica que significa para las instituciones de rehabilitación que la han implementado. Existen actualmente un gran número de agrupaciones con y sin fines de lucro que se dedican profesionalmente a esta actividad. 

Se describen tres modalidades de importancia en el área: hippoterapia o equinoterapia, delfinoterapia y visitas programadas con animales de compañía.  Todas ellas trabajan normalmente con personas enfermas o discapacitadas.  Sin embargo, también existen aplicaciones de carácter preventivo dirigidas a individuos sanos, con estrés o sometidos a labores rutinarias.  Es así como en Japón hay empresas con perros y gatos dentro de las oficinas, con el fin de entregar tranquilidad, relajación y gratificación a todos quienes se desempeñan en estos lugares.  El resultado es un menor nivel de estrés, con personas trabajando más y mejor.

Aspectos científicos

La explicación al fenómeno de la zooterapia pasa por el sistema nervioso central (SNC), y específicamente por el sistema límbico del cerebro, encargado de regular el componente emocional de nuestra conducta.  Al respecto, la visualización y el contacto con la naturaleza induce la liberación de endorfinas a este nivel del SNC, generando sensaciones de tranquilidad que distensionan y gratifican nuestros procesos mentales. En general, cualquier constituyente de la naturaleza es capaz de inducir este efecto, pero son aquellos elementos que interaccionan directamente con el hombre los que entregan mejores resultados. Es el caso de los animales.

Con los niños, estos resultados son aparentemente mayores y más notorios, debido a la preponderancia del pensamiento afectivo que los caracteriza, por sobre la racionalización y el control de los impulsos instintivos primarios que son representativos más bien de los adultos.  Sin embargo, niños, jóvenes, adultos y ancianos, tanto sanos como enfermos, son capaces de experimentar estas sensaciones y beneficiarse de ellas.

Por otra parte, se ha determinado claramente que existen estrechos vínculos entre las funciones corporales y el estado psíquico, al grado que muchas enfermedades orgánicas y la resolución de las mismas son consecuencia de diversos procesos mentales.  Es el sistema inmune que, en la gran mayoría de estas patologías, participa modulando su accionar según el estado mental del individuo.  Por lo tanto, situaciones de alegría, tranquilidad y optimismo facilitan la recuperación orgánica de cualquier injuria o enfermedad que la afecten, constituyéndose sin duda, en la principal causa del beneficio que significa el acercamiento entre las personas y los animales. Existen otros mecanismos terapéuticos comunes a las distintas modalidades de zooterapias que refuerzan los aspectos psicológicos mencionados. Entre estos destacan:

·         Se estimula la producción de células T, endorfinas y hormonas.

·         Mediante la entretención generada, los pacientes se distraen de dolores y estados depresivos.

·         Se facilita la interacción entre desconocidos, disminuyendo la sensación de soledad.

·         Mediante el ejercicio, la actividad, la alegría y el optimismo se favorece enormemente la autoestima de quienes acceden a las terapias con animales.

Hippoterapia o Equinoterapia

La hippoterapia o Equinoterapia se ha definido según el .National Center for Equine Facilitated Therapy . (NCEFT) de EE.UU., como una forma especializada de terapia física que utiliza equinos en el tratamiento de desórdenes del movimiento asociados con varias patologías neurológicas y neuromusculares, tales como parálisis cerebral, accidentes vasculares en el cerebro, esclerosis múltiple y traumatismos cerebrales.  Los objetivos radican en la normalización del tono muscular y reforzamiento de la musculatura postural, incrementando la habilidad para el desarrollo de las actividades funcionales cotidianas.  Asímismo y debido a la incondicional entrega del caballo, la experiencia se convierte en un gran factor motivacional para el paciente. Por lo mismo, niños con problemas de autismo y Síndrome de Down también se han beneficiado de este procedimiento.

Esta modalidad se creó en Europa después de la segunda guerra mundial, tras dos epidemias de poliomielitis, reconociéndose desde entonces como un tratamiento altamente exitoso.

Delfinoterapia

En términos generales, esta modalidad es un procedimiento terapéutico basado en un trabajo dirigido al paciente tanto dentro como fuera del agua, quien se relaciona a las extraordinarias características de tolerancia y apertura de los delfines.  Niños y adultos logran incrementar su nivel atencional como resultado del deseo de interactuar con los delfines.  El propósito general de una delfinoterapia es motivacional, aunque se pueden lograr otros objetivos relacionados al lenguaje, motricidad y pensamiento conceptual.  Se han citado otros logros de este procedimiento, entre los que destacan:

·         El sistema de localización sonora de los delfines puede explicar los cambios celulares y tisulares y la influencia en las neuronas vía resonancia, cavitación o sonoforesis.

·             Después del contacto con los delfines se ha observado una mayor sincronicidad entre los hemisferios cerebrales, además de un mayor grado de ondas cerebrales lentas en el espectro de alfa y theta.  Esta situación activa el sistema inmune y auto regula los procesos corporales.

Las primeras investigaciones utilizando delfines con niños discapacitados se realizaron en EE.UU. hacia 1978, período desde el cual se han venido descubriendo las importantes bondades terapéuticas del contacto con estos animales.

Visitas a centros de rehabilitación

A diferencia de las otras dos modalidades, esta no requiere la necesaria presencia de especialistas durante su desarrollo, puesto que uno de sus principales objetivos es la socialización. Para tal efecto, personas que normalmente son voluntarios llevan sus mascotas a centros médicos, hospitales, casas de retiro, etc., donde comparten períodos de tiempo programados durante el mes, entregando alegría, esperanza y compañía a quienes se encuentran en estos recintos.  Los requisitos se basan en la buena disposición de los voluntarios, la inclusión de animales tranquilos y de buen temperamento, además de las medidas sanitarias, de higiene y alimenticias que ellos requieren.  Los animales más frecuentemente usados en estas actividades son: perros, gatos, hurones, monos, iguanas, conejos, cuyes, palomas, tórtolas, chinchillas, entre otros.

Las visitas programadas son, de los tres tipos de modalidades, la más común y a la cual tienen acceso el mayor número de personas. Así mismo, canaliza más ampliamente la participación de quienes sienten la necesidad de entregar ayuda y bienestar a los enfermos.  Entre los beneficios característicos de esta modalidad :

·         Se fomenta con gran importancia la interacción social, resultando en una reducción del estrés y en una fisioterapia incidental.

·             Disminuye los niveles de presión sanguínea y acorta la permanencia de los enfermos en el hospital.

·             Estimula la comunicación

·             Estimula la memoria de corto plazo

·         Reduce la ansiedad

·             Mejora el estado psico-social.

Desventajas de la zooterapia

Actualmente, no están claras las posibles desventajas de una zooterapia.

Indudablemente, el peligro de una zoonosis se vislumbra como aquella de mayor importancia, y fundamentalmente cuando se trata de visitas a personas enfermas o inmunodeprimidas.

Un gran número de patógenos son candidatos de infectar seres humanos que comparten o cohabitan con animales, y es un riesgo inherente que se puede controlar pero difícilmente eliminar. Por este motivo, es imprescindible contar con ejemplares tratados por veterinarios, y mantenidos con todas las condiciones adecuadas de manejo que requieren, incluyendo vacunas, desparasitaciones, limpieza y buena alimentación.

Las probabilidades de una zoonosis debida al desarrollo de estas actividades son difíciles de calcular, y dependen directamente de las condiciones en que se llevan a cabo las terapias. Sin embargo, con las medidas básicas de higiene y de protección con las personas inmunodeprimidas (mascarillas y guantes) el riesgo prácticamente se anula.  Es de considerar, que las principales fuentes de infección para quienes se encuentran en establecimientos médicos de rehabilitación son las mismas personas que circulan en ellas, incluyendo a los familiares; la especificidad de especie que caracteriza a muchos patógenos, provoca necesariamente una frecuencia mucho mayor de enfermedades transmitidas entre seres humanos respecto de las zoonosis.

Beneficios indirectos

La existencia de programas terapéuticos con animales genera una serie de beneficios no cuantificables que son de igual manera muy importantes:

·          No solo las personas enfermas o discapacitadas son beneficiadas, sino que también las familias de las mismas y el personal médico de las instituciones que las atienden.

·               Mediante las actividades se puede educar y crear conciencia en la gente de las necesidades y responsabilidades que significan el cuidado y buen trato de los animales. Con los niños este punto es vital, puesto que ellos interiorizan rápidamente su experiencia y generan conductas afectivas con los animales, que se perpetuarán durante sus vidas.

·          Los animales que participan son tratados y mantenidos en las mejores condiciones, además de recibir el cariño de todos quienes los rodean.

·          Las personas encargadas de la zooterapia, en cualquiera de sus modalidades, sienten la gratificación de desarrollar una actividad de ayuda social que es emocionalmente muy bien recompensada por quienes la reciben.

 

junio 9, 2008 Posted by | Uncategorized | | Deja un comentario

TERAPIA CON DELFINES 1º

TERAPIA CON DELFINES

 

En los últimos años ha crecido el interés por el uso de terapias con animales para personas con algún tipo de discapacidad cognitiva o física.

 

La delfinoterapia es un tipo de terapia en la que se aprovechan las capacidades de estos animales acuáticos, la inteligencia y su empatía, para tratar a personas con desórdenes físicos y mentales. Aunque está en su etapa más experimental, careciendo todavía del rigor científico que se demanda en cualquier otra terapia médica, en México, Israel, Japón y también de forma creciente en España, existen ya algunas investigaciones con resultados muy esperanzadores sobre los avances que se obtienen en pacientes con síndrome de Down, autismo y parálisis cerebral, entre otras.

 

De entre todas las criaturas marinas, no hay duda que el delfín es uno de los preferidos tanto por los niños como por los adultos, y se los percibe como unos animales muy próximos y amigables. Pero lo que mucha gente desconoce es que los delfines están siendo utilizados desde hace tiempo como terapeutas, especialmente en los casos de personas con discapacidades psíquicas y sensoriales.

 

La delfinoterapia se basa en la hipótesis de que las frecuencias sonoras que emite el cetáceo son capaces de estimular el sistema nervioso central produciendo una liberación de sustancias como la endorfina, sobretodo en niños. Este analgésico endógeno genera un estado de relajación y tranquilidad, y esta sensación de bienestar permite al paciente desarrollar con mayor facilidad y eficiencia las terapias. Además, en un ambiente armónico; el agua, la música, el terapeuta y el animal son los elementos principales en el que se apoya.

 

A principio de los 50, un norteamericano llamado John Lilly descubrió que estos cetáceos pueden ejercer una influencia positiva en los humanos. Lilly, estudioso de la anatomía y sistema neurológico de estos mamíferos, llegó a la conclusión de que están en estado meditativo las 24 horas del día. Estableció un sistema de lenguaje bidireccional basado en los sonidos que emitían, llegando a crear un diccionario electrónico inglés-lenguaje de los delfines que incluía unas 50 palabras. Junto con otros científicos estableció las bases de la terapia que nos ocupa. Esta interrelación entre humanos y delfines es la clave de la delfinoterapia.

 

El médico británico Horace Dobbs, creador del International Dolphin Watch, mediante grabaciones de las frecuencias sónicas de los delfines, estudió su efecto en un número aleatorio de pacientes. Los primeros análisis en la Unidad de Psicología Clínica del Consejo de Investigaciones Médicas de Cambridge en 1990, fueron esperanzadoras. Un 70% de las personas que escucharon Dolphin Dreamtime, expresaron que las había ayudado a encontrarse mejor.

 

Actualmente, esta grabación es una inestimable herramienta en el tratamiento de depresiones crónicas en las clínicas psiquiátricas de Gran Bretaña. También se emplea como inducción a la relajación antes y después de intervenciones quirúrgicas y en el alivio del dolor en el parto en el mismo país. Se ha usado, incluso, para reducir la tensión en ambientes carcelarios.

 

La delfinoterapia incluye, de forma general, dos modalidades de programas que se indican de acuerdo con el tipo de trastorno que sufre el paciente: las terapias regladas, durante un periodo largo de tiempo, y las ocasionales, de unos 15 días de tratamiento. No todos los delfines son aptos para trabajar en programas de terapia. Las hembras adultas suelen ser las más indicadas, ya que los delfines macho tienden a liderar el grupo.

 

junio 9, 2008 Posted by | Uncategorized | | 1 comentario

TERAPIA DE DELFINES PARA NIÑOS

Niños con autismo, síndrome de Down y otras enfermedades discapacitantes pasan una semana al año en Florida (EEUU), en uno de los mejores centros de delfinoterapia del mundo. Sus familias aseguran que la experiencia es extraordinaria.

 

J. Michael, un niño con síndrome de Down, realizando una de las actividades terapéuticas con un delfín.

 

La historia de Island Dolphin Care se gestó, probablemente, hace 20 años el día en que nació en Denver (Colorado, EEUU) Joe, el segundo hijo de Peter y Deena Hoagland. Los impulsores del que está considerado como el mejor centro de delfinoterapia del mundo supieron poco después del parto que su bebé estaba afectado por un ‘troncus arteriosus’, una de las cardiopatías congénitas más graves. Ese diagnóstico modificó sus vidas y les hizo pasar años de angustia y sufrimiento de hospital en hospital.

 

Para sobrevivir a esta patología hay que pasar varias veces por el quirófano. Poco después de la tercera operación, el hijo de los Hoagland tuvo un accidente cerebrovascular que destruyó la mitad derecha de su cerebro. Los médicos dudaban de que Joe saliera alguna vez del coma y, de hacerlo, aseguraron que sería con secuelas muy graves sin posibilidad de mejoría.

 

Deena y Peter, decididos a que sobreviviera a su problema sin secuelas serias trasladaron su hogar a Cayo Largo, a 100 kilómetros al sur de Miami, a orillas del Atlántico. Allí existía un delfinario que, según aseguran, fue un elemento definitivo en la recuperación del niño.

 

SALUD ha estado en Florida comprobando que Joe es un joven normal, con mínimas discapacidades que apenas se perciben. Sus padres están convencidos de que buena parte de la recuperación se debe a Fonzie, un delfín macho, que hace años se convirtió en su mejor amigo y también en un excelente terapeuta.

 

Deena, la madre de Joe -licenciada en psicología y en sociología laboral por la Universidad de Denver (EEUU)- nunca dejó de intentar cualquier terapia complementaria que pudiera ayudar a su hijo. Recordaba que, antes de sufrir la trombosis cerebral le gustaba nadar y que le apasionaban los animales, como le ocurre a la mayoría de los niños. Fue entonces cuando pensó que, tal vez, la actividad acuática y el trato con seres tan inteligentes como los delfines, que suelen ser muy cariñosos con los chavales, obraría el milagro y contribuiría a la recuperación de la movilidad izquierda de su cuerpo y del habla que había perdido su hijo.

 

PERSEVERANCIA

 

Meses después de que se iniciara una relación diaria, de casi una hora, entre Fonzie (un delfín joven macho) y Joe, comenzó la mejoría lenta, pero progresiva, de los síntomas motores del pequeño. Con el paso del tiempo, y con paciencia y perseverancia en las sesiones, ha conseguido deshacerse de casi todas las discapacidades que sus médicos aseguraron que serían permanentes.

 

Los Hoagland no creen que lo que ha sucedido con su hijo haya sido exactamente un milagro’, aunque este término les emociona siempre. En cualquier caso, los resultados de su delfinoterapia improvisada les cambió la vida. Los dos abandonaron sus profesiones de siempre -él constructor y ella, trabajadora social- para fundar y dirigir hace 10 años Island Dolphin Care. Esta institución sin ánimo de lucro vela por ayudar a muchos infantes con discapacidades serias a través de uno de los programas de delfinoterapia más estructurados que existen en el mundo.

«Los delfines son unas criaturas especiales, sensibles y muy inteligentes», asegura Peter Hoagland. «Es fantástico trabajar con ellos y tenemos ya mucha experiencia en lo que se está llamando terapia asistida por animales», recalca.

 

En Island Dolphin Care trabajan a tiempo completo un total de 30 personas. Hay médicos, terapeutas, expertos en delfines, incluso informáticos preparando programas que permiten elevar las capacidades cognitivas de los niños. Entre los meses de marzo y noviembre reciben a alrededor de 250 familias de todos los lugares del mundo que traen a un niño, o a un adolescente, con una patología seria que sea susceptible de alivio gracias a los cetáceos.

«Atendemos muchos tipos de problemas. La mayoría son neurológicos, como el autismo, el síndrome de Down u otras enfermedades de estirpe neurodegenerativa, pero también aceptamos visitas de niños con sida o con cánceres terminales para que disfruten del trato con los delfines», dice Hoagland.

 

El programa de Island Dolphin Care está muy bien diseñado. Antes de aceptar cualquier admisión se comprueba que el niño no tenga comportamientos agresivos y que, al menos, la movilidad de la cabeza y de los músculos del cuello sean óptimas. Se recomienda que los padres y los hermanos asistan también a todas las sesiones, para que la experiencia sea compartida en familia.

 

Durante cinco días, de lunes a viernes, los chavales y sus acompañantes-independientemente de la condición de los primeros- asisten a sesiones teóricas diarias en las que se enseñan las cualidades que tienen los delfines.

 

Luego, se distribuyen las inmersiones, que se realizan en rústicas piscinas de agua de mar (conectadas por canales al océano). Es entonces cuando los delfines se acercan a los niños, que siempre están acompañados por un terapeuta. Durante al menos media hora en cada sesión, los cetáceos saludan, besan, se dejan acariciar y hasta transportan en sus lomos a los chavales emulando a una moto de agua. Son experiencias únicas que se repiten diariamente a lo largo de la semana y que, en general, acaban influyendo positivamente en la gran mayoría de los pacientes.

 

INFORMÁTICA

 

Los Hoagland, además, han incorporado a su programa recursos informáticos que ayudan a comprobar si se producen mejorías cognitivas en los enfermos, una posibilidad antes inexistente. Las grandes pantallas táctiles de los ordenadores sirven para certificar, en muchas ocasiones, las respuestas reactivas ante los estímulos dados de los niños. Una réplica que los padres ignoraban que pudiera producirse.

 

Así, la combinación de teoría, práctica en el agua e interactividad informática está logrando resultados muy aceptables en un número muy significativo de casos.

 

«Hemos visto ya miles de pacientes y creemos que ayudamos a muchas familias, porque el porcentaje que repite la experiencia año tras año es elevada y los mensajes que nos mandan cuando llegan a sus casas son muy alentadores», asegura Peter.

 

«De todas formas, queremos dejar claro que los delfines no curan ni solucionan patologías serias. Son, únicamente, una ayuda más que muchas veces funciona, estimula y alivia. Así lo creen también muchos especialistas, la mayoría de prestigio, que nos remiten a sus pacientes», determina.

 

El ex constructor reconoce, no obstante, que a la delfinoterapia le falta aún apoyo científico que constate su auténtico valor. «De momento no nos parece prudente pedir a las familias que rellenen cuestionarios muy complejos antes, durante y después del tratamiento [que sería una forma de evaluar los resultados con rigor]. Además, carecemos de los fondos necesarios para hacer investigación en profundidad, aunque estoy de acuerdo en que habría que intentarlo. Ojalá podamos diseñar ensayos controlados en un futuro próximo».

 

El complejo es una empresa sin ánimo de lucro. El coste de una semana de tratamiento es de 1.700 euros, aproximadamente. Una cantidad que no es excesiva gracias a las donaciones y los patrocinios que recibe Island Dolphin Care. En la factura se incluye, también, el alojamiento de toda la familia, en un hotel cercano a un área muy turística de Florida. «Gracias a estas donaciones financiamos, incluso, un importante número de tratamientos al año en las familias que tienen más dificultades económicas».

 

junio 9, 2008 Posted by | Uncategorized | | Deja un comentario